La norma aprobada por el pleno de la Comisión Experta, en su capítulo II, propone que “cada persona puede elegir el régimen de salud al cual adscribirse sea este estatal o privado”. Frente al tema, las comisionadas y comisionados expusieron sus puntos de vista, legislación comparada en estados democráticos internacionales, junto con presentar las tareas que deberían quedar encomendadas al ámbito legislativo.
“La Constitución no debe dejar de manos atadas al legislador”, aseguró el comisionado Flavio Quezada, quien argumentó que “el derecho a la salud es un derecho humano. No podemos avalar una redacción que establece un modelo”.
Quezada agregó que “el punto de la discusión es si el texto debe consagrar o no un determinado modelo. El peligro de la redacción, como está hoy, es que se está constitucionalizando un modelo determinado, tal como lo hace y ha sido interpretado el texto vigente. En este punto, como en otros, debemos abrir la democracia. Estas materias no deben quedar diseñadas ni cerradas a nivel constitucional, sino que se debe garantizar el derecho y el modelo quedar abierto al juego democrático”.
“No está en juego y nunca ha estado en juego que podamos escoger entre prestadores públicos o privados, lo que está en las bases constitucionales. Aquí el punto se centra si el texto debe consagrar un modelo, ya que no deja una definición al legislador”, enfatizó Quezada.
El comisionado Jaime Arancibia, replicó exponiendo la necesidad de dejar establecido que existe “un valor compartido, entre todos los comisionados, que es la libertad de elección de las personas, respecto al régimen de salud al que quieran acceder. La diferencia está en la forma en que mejor aseguramos esa libertad, donde yo creo que resulta mejor si establecemos la restricción y la consagración de esa libertad en la Constitución”.
“Si no dice nada la Constitución, es posible que el legislador diga que todos aquellos fondos que las personas destinan a un seguro individual propio, y fruto de su esfuerzo, para financiar su salud, pasa íntegramente a ser un fondo solidario. Me parece que cuando es íntegramente solidario se pierde verdaderamente la libertad de elección, que es un valor que todos pretendemos robustecer”, detalló Arancibia.










