Published On: Lun, Oct 7th, 2013

Las falsas bombas de Ángelo tienen algo más que amenazas

Share This
Tags

bomba1Nunca habían estado cerca de tantas cámaras y grabadoras. La sonrisa nerviosa y angustiante  de Silvana, madre de Ángelo Díaz  inculpado por amenazas de bomba, se ha transformado con el correr de las horas en amargura extrema  y en una  fotografía que ha llevado a las redes sociales locales a emitir  juicio y sentencia más drástica que la que pueda emitir un tribunal.

 Los padres del joven de 20 años han sentido sobe sus hombros un tremendo peso social. Son gente de trabajo. Una familia común de 5 personas que lleva una vida tan normal como la suya y la mía. «Angelo ha sido siempre nuestra mayor preocupación», relatan los padres. El joven ha deambulado por distintos establecimientos educacionales de la comuna. Es complejamente inmaduro .  Ni las visitas a Siquiatras, sicólogos y  neurólogos han servido para que adopte una actitud más acorde a su edad y su porte. Deficit atencional, poca concentración y una forma fantasiosa de ver la vida dejan en evidencia la inmadurez de este joven que sueña con ser DJ. Sigue el patrón de la rebeldía de quien busca hacer su propio camino tomando distancia de los consejos y retos paternales y ni mencionar de las reconvenciones de sus profesores. Su hoja de vida en los registros educacionales dan cuenta de una actitud desafiante de la reglas pero nada que lo eleve a una categoría superior a lo normal. La defensa contempla solicitar exámenes sicológicos para defender este punto. «no existió la intención de causar daño, fue un juego irresponsable, criticable y sancionable pero no hay maldad en ello» plantean tanto el abogado defensor como los mismos padres. El tribunal por su parte ha coincidido en que esta situación representa un hecho «atípico».

Los hechos.

Desde el 18 de septiembre las falsas alarmas de bomba han movilizado a los equipos policiales y han generado alerta en una comunidad poco habituada a este tipo de situaciones. Fueron 6 los establecimientos educacionales que en menos de una semana debieron ser evacuados por esta situación. En 3 oportunidades el Liceo Eleuterio Ramírez debió ser evacuado.  Carabineros e investigaciones levantaron equipos técnicos conjuntos de trabajo que permitan identificar a los responsables. Justamente en el marco de esta investigación es que el día viernes un equipo de carabineros se dirigía hasta la sala del 4° año F para realizar un empadronamiento de los alumnos atendiendo la denuncia voluntaria presentada por un joven estudiante y su padre  en virtud de que Angelo le habría utilizado el teléfono celular para realizar un llamado telefónico avisando de una bomba. Claramente no buscaba ocultar sus pasos, buscaba llamar la atención.  La diligencia finalmente no se cumplió. Un nuevo llamado telefónico obligo a evacuar al establecimiento en cuestión. El Sábado carabineros ya tenía el panorama perfectamente claro y la detención se produjo en su propio domicilio  en virtud de una orden verbal de la fiscal Maria Angelica de Miguel. El abogado defensor José Manuel Godoy destacó el limpio accionar de carabineros en la implementación del procedimiento. El tribunal desecho la solicitud de prisión preventiva  solicitada por la fiscalía quien consideraba que su libertad podría representar un peligro para la sociedad y para las personas que han contribuido al esclarecimiento parcial de los hechos. Sí acogió el arresto domiciliario solicitado por su abogado defensor y la orden de arraigo local por parte de la fiscalía. Cabe señalar que no se presento en el tribunal representantes del municipio osornino quienes habían invocado la ley de seguridad interior del estado lo que hubiese complicado la situación del joven. Tampoco se determino un plazo para la investigación lo que hace suponer que el proceso se llevara con bastante rapidez.

Declaraciones

Para el prefecto de Carabineros Gustavo Harcha el caso que involucra a Ángelo Díaz esta policialmente resuelto gracias al trabajo pericial de las policías y la colaboración de la comunidad que permite acreditar,  tanto a través de peritajes como a declaraciones de testigos presenciales,  la participación del joven en los hechos.

Por su parte la fiscal María Angélica de Miguel indica que no se trata de un menor de edad si no de una persona que tiene clara las consecuencias de su accionar por lo que estaríamos frente a la autoría de un delito que establece plenamente el Código Penal» en alusión al Artículo 168 bis.

«no es un cosa simple, discrepo de la posición de la fiscalía, es impensable suponer que un alumno de cuarto medio busque causar alarma pública y un daño a la base de la sociedad, eso si el hecho es bastante reprobable», sostiene el abogado José Manuel Godoy quien representa a la familia.

Mientras que la familia del joven sostiene que  «Aunque no estemos de acuerdo con lo que Angelo hizo como padres no podemos dejarlo solo…somos su padres, no nos pidan menos».

Conclusión

Los avisos de bomba en Osorno han causado alarma pública  y un gasto desproporcionado de recursos a las policías y tribunales, afectando desde el normal desarrollo de las clases hasta el impacto económico que conlleva los desvíos de transito, estrés social y preocupación de toda una ciudad. Un joven inmaduro e irresponsable con poca o ninguna  claridad con respecto a la consecuencia de sus hechos ha logado demostrar graves falencias  de nuestra sociedad en materia de seguridad.

Y Mientras algunas personas, desde su punto de vista personal e incuestionable, solicitan un castigo ejemplar,  debemos solicitar también una revisión de los protocolos de seguridad, una revisión de las medidas implementada en los accesos a los establecimientos educacionales y una conversación abierta con nuestros hijos. La denuncia,  la sanción legal  y la infaltable sanción social no bastan,   hay algo más que podemos hacer y es comenzar a hablar de responsabilidad y de deberes más que de derechos, tanto en la sociedad como al interior de las familias. Un desafío que debiera ocuparnos a todos si queremos mejorar nuestra  vulnerable comunidad antes de emitir un juicio que solo le compete a los tribunales y antes de crucificar a una familia que puede haber cometido los mismo errores que cometemos todos: la falta de comunicación y el exceso de permisividad con nuestros hijos.

About the Author

- Para mayor información sobre este articulo recomendamos contactarse con Claudio Ojeda S. - Fono 987762086 - semanariolocal@gmail.com - Código Postal 5290231 - Edificio S - Depto 103 - Osorno - Chile /// Semanario Local es un Medio de Comunicación Social reconocido por el Estado de Chile y sujeto a las normas y Ley de Prensa 19.733. Esta información cuenta con respaldo legal y no puede ser modificada ni alterada en ninguna de sus formas. El material publicado está exento de Derechos de Autor y es de Libre Uso.

Las falsas bombas de Ángelo tienen algo más que amenazas