Published On: Jue, Ago 27th, 2020

Crónica de un Proyecto Fracasado.

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RESUMEN: Durante el pasado mes junio, en nuestra querida ciudad, tuvo lugar un hecho jurídico gravísimo. Un juzgado civil acogió parcialmente la demanda de Servitrans Servicio de Limpieza Urbana S.A., y, resolviendo el contrato para la “Construcción y Operación del Relleno Sanitario de la Provincia de Osorno”, celebrado el 14 de octubre de 2014, condenó a la Ilustre Municipalidad de Osorno, a pagar efectivamente por concepto de indemnización de perjuicios, las sumas de:
a) $3.075.324.511 por daño emergente, b) $2.112.050.553 por lucro cesante, c) $215.000.000 por Daño moral, d) $71.174.889 por Retenciones, e) $45.016.246 de costos mensuales hasta que la sentencia quede firme o ejecutoriada, y f) Se le devuelva la boleta de garantía del Banco Estado N°10674966, finalmente, también, pide se le condene a pagar las costas.
Parcialmente, porque demandó por un total de $5.473.549.953 más $45.016.246 mensual, equivalentes a los gastos en los que incurra la empresa hasta que la sentencia quede firme o ejecutoriada. Es decir, Servitrans pidió que se le pague algo así como la suma de seis mil seiscientos once mil millones doscientos noventa y ocho mil doscientos seis pesos ($6.611.298.206).

Si alguna cosa ha dejado en evidencia esta pandemia de volátiles certezas, es que el mundo es un pañuelo: lo que sucede en la Cochinchina repercute en la finis terrae. El 2016, 97 países industrializados firmaron el vigente Protocolo de Tokio, a fin de revertir la emisión de gases con efecto invernadero causantes del calentamiento global y el palpable cambio climático, que amenaza con exterminar nuestra Madre Tierra y a todo ser viviente, incluida la raza humana.
Aterrador contexto planetario, que instaló en 2007 la urgente necesidad de construir un Relleno Sanitario para la Provincia de Osorno, con aportes de un Banco Alemán, en un terreno comprado por la Municipalidad en la localidad de Curaco, para acopiar los residuos domiciliarios de las comunas de San Pablo, Río Negro, Purranque, Puyehue, San Juan de la Costa, Puerto Octay, y la misma ciudad de Osorno, considerada la más contaminada del país y segunda en latinoamérica.
A fines de 2014, el Alcalde de la Municipalidad de Osorno, don Jaime Bertín, firmó contrato con Servitrans para que ésta, en el plazo de 14 meses, construyera el anhelado vertedero, que, además, operaría por 8 años. Sin embargo, seis años después, el 10 de junio de 2020, el Juez del 2° Juzgado de Letras de Osorno, don Luis Meza Marín, dictó la sentencia que deja sin efecto dicho contrato, obligando al Municipio de Osorno a pagar la inimaginable suma de $3.177.732.167 a la empresa contratista, que, sin embargo, exigían más del doble, o sea, $6.611.298.206, a cambio de la construcción de una simple bodega, como dijeron desencantados osorninos. Así resolvió la justicia la demanda interpuesta por la constructora recién a principios del 2019, no obstante que las obras estaban paralizadas desde el año 2015, a meses de haberse adjudicado la obra a pesar del reclamo de los demás postulantes a la licitación pública, quienes reclamaban que Servitrans no tenía ninguna experiencia en construcciones de obras de esta magnitud, tal y como lo refrendaban, además, los votos en contra de dos concejales de la época.
Es necesario hacerles presente que el Relleno Sanitario siempre fue motivo de intensas discusiones al interior del Concejo, por la falta de trasparencia con que se presentó este proyecto denominado “emblemático” por el Alcalde Berti. Es importante recalcar que antes de esas alegaciones, inicialmente, el Alcalde se opuso tenazmente a que el Concejo Municipal conociera dicho Plan, su idea era que éste no fuera votado en el Concejo. Lo más determinante fue que se “ocultó” un documento crucial en la decisión: el “Informe Poch”, el cual estableció que la empresa “Servitrans no tenía experiencia en obras civiles”. Incluso en los medios escritos de la época también se dio a conocer que existía un informe de una empresa contratada por el Banco Alemán, financista de la obra, que no se adjuntó a las carpetas entregadas a los Concejales, o sea, derechamente se escondió un informe que manifestaba que la empresa no cumplía con ciertos requisitos básicos de experiencia ni capacidad para ejecutar obras civiles de ingeniería de esta envergadura. La existencia de ese informe “fantasma” encendió las alarmas, y, sin embargo, no se tuvo a la vista a la hora de votar, de haberlo conocido, presumiblemente, la votación hubiese sido muy distinta.
Ante la insistencia, finalmente se votó en el Concejo, aprobándose por 7 votos a favor (Emeterio Carrillo, Ma. Soledad Uribe, José Luis Muñoz, Osvaldo Hernández, Carlos Vargas, Víctor Bravo y Jaime Bertín Valenzuela, Alcalde de Osorno), con dos votos en contra, el Dr. Daniel Lilayú Vivanco y, un servidor, Juan Carlos Velásquez Mancilla.

Hoy surgen preguntas legítimas. Quién se responsabiliza de tamaño descalabro? Quién se hace cargo de un proyecto mal diseñado, un proyecto cuya crónica era la de un fracaso anunciado? Por qué la empresa contratista demandó al municipio por 6 mil millones de pesos después de tanto tiempo? Se analizó con los demás municipios y Concejos de la Provincia, tal como se hizo cuando se presentó el proyecto en las distintas comunas involucradas? Cómo se enfrenta el tema a nivel de municipios? Allí el Alcalde de Osorno habló claramente cuando visitó las comunas, con gente de este municipio, exponiendo y dando a conocer en qué consistía este plan a los distintos Concejos, manifestando que le preocupaba la Construcción del relleno sanitario, que no era un vertedero, que sería un Plan de tratamiento y manejo de residuos sólidos…qué tenemos ahora? Una inmensa deuda.

Se trata de un rotundo un fracaso y una inmensa frustración para toda la Provincia de Osorno: ya no hay financiamiento del Banco Alemán, no existe vertedero y Osorno debe pagar a Servitrans Cuatro mil millones de pesos además de los casi cinco mil millones ya transferidos… Alguien se lo puede explicar? Nosotros no. Una obra que, según la propia autoridad, se comenzó al revés y que debió entregarse en febrero de 2016, la improvisación pareciera ser su mejor definición, se quedó en pura planificación, discusiones, reuniones, suspensiones, informes sobre informes, una danza de millones y… un relleno de papel.
A quién se culpa de tamaño fracaso? Según el juez no es de la empresa. Explíquennos, por favor, cuáles son las obras civiles que se construyeron, si el plan inicial contemplaba la construcción de los alveolos, dónde están? La autoridad dice que se adelantaron obras, qué obras, por favor, si éstas van instalándose por etapas, cómo se va a realizar al principio una obra que debe ir en un tramo siguiente, posterior o final? Esto es un mamarracho, un adefesio imposible de financiar, estamos en contra de una norma establecida en un contrato, cómo Osorno va a pagar tantos millones por una maqueta?

Cuán distinto fue el caso de Viña del Mar, que sin costo para el fisco o las arcas municipales obtuvo un vertedero en actual operación por $2.500 millones que recibe la basura de 13 comunas, equivalente a 1500 toneladas diarias de desechos domiciliarios versus las 220 toneladas de las 7 comunas que debía recibir Curaco, una obra inconclusa 500% más onerosa que la de Viña Del Mar, pero que, sin embargo, no sólo no existe, sino que, además, por ella hay que pagar $3.177.732.167 millones de pesos a cambio de una obra de cartón, un fuego fatuo, un castillo de naipes, mientras que la contaminación, real y concreta, sigue igual y empeorando, amenazando y poniendo en peligro la salud y la vida de la personas, cuyos derechos el Estado y los órganos de la Administración Pública, y la municipalidad lo es, están obligados a asegurar a todas las personas el derecho a vivir en un medioambiente libre de contaminación, resguardando así a todos los osorninos no sólo su derecho a la vida, sino también a proteger su derecho a “la integridad física y psíquica”, com o lo señala la Constitución.

Acá, en cambio, en la Provincia de Osorno no se dio cumplimiento al contrato ni los avances de pagos obedecieron a lo pactado por el Alcalde de Osorno, Señor Bertín, porque se pagó más de 4 mil millones por supuestas obras que “se adelantaron”, si los avances previstos están efectuados de acuerdo al contrato, en tiempo y forma, cómo y qué se pagó… a qué se debe, cuál es la razón para no publicitar los actos administrativos? Dado que existe una gran cantidad de valores monetarios involucrados deberían transparentarse. No olvidemos que se adicionaron casi 4.000 millones de pesos a este proyecto, inicialmente eran $6.900 millones, hoy estábamos hablando de más de 10.000 millones de pesos respecto de un Proyecto inconcluso, apenas iniciado, de un acto administrativo municipal que tampoco se ejecutó.
La empresa no sólo no cumplió el contrato al que se obligó, sino que lo malogró, abortó el Relleno Sanitario a cuya licitación se presentó y postuló libremente, conocia a cabalidad las Bases, se lo adjudicó y firmó el contrato para la realización de un Relleno Sanitario que nunca cumplió ni tenía la intención de cumplir, no por falta de dinero ni por la mala calidad del terreno ni por las suspensiones, sino porque no tiene ni tuvo la capacidad ni la experiencia técnica y profesional para ejecutarla.

Consecuente con lo anterior, el argumento esencial de nuestra votación de rechazo, fue precisamente la falta de experiencia de Servitrans en la construcción de obras civiles, lamentablemente el tiempo me dio la razón. Durante nuestra concejalía siempre hablamos de “un proyecto fracasado”, sin embargo nunca imaginamos su magnitud: la licitación fue de $6.900 millones provenientes del Banco Alemán, más $3.000 millones adicionales; Servitrans abandonó (paralizó dicen ellos) los trabajos del relleno en octubre del 2015, a cuatro meses de su entrega fallida y luego de recibir el pago de más de $4.000 millones autorizados por la Municipalidad de Osorno, mandante de la obra. Posteriormente, el Sr. Leonardo De la Prida, entonces Intendente, además, antes de dejar su cargo, implementó recursos suplementarios por $5.000 millones más, adicionándose un 34% al proyecto original, es decir se pretendía pagar a Servitrans la suma de $14.900 millones, en otras palabras se perdieron $9.900 millones y, lo que es peor aún, nos quedamos sin relleno sanitario.
Por si ésto fuera poco, nuestra ciudad enfrenta una demanda millonaria, en primera instancia se falló en contra del Municipio, no contra el Sr. Jaime Bertín, muestra comunidad está condenada a pagar la suma sideral de 3 mil millones de pesos, aún cuando la empresa exigía en su demanda un total de 6 mil millones por indemnización. Millones que se deben pagar con recursos propios del municipio de Osorno, con dinero que pertenece a todos los osorninos. De prosperar esta demanda en las demás instancias superiores de nuestro Orden Jurídico, estaríamos ante un inmenso daño patrimonial para las arcas de la alcaldía de Osorno, equivalente más menos a un 25% del presupuesto anual del municipio, detrimento que nosotros, entonces como concejal, siempre quisimos evitar, en cumplimiento del mandato de la ciudadanía, siempre estuvimos por proteger el patrimonio de la ciudad, pero nuestra lucha y nuestros planteamientos lamentablemente nunca tuvieron eco en el Concejo Municipal de Osorno, que aprobó la licitación a favor de Servitrans contra la evidencia.
Posterior publicare la segunda parte de esta crónica de un Proyecto fracasado, donde analizo y resumo el fallo dictado en contra del municipio de Osorno

JUAN CARLOS VELASQUEZ MANCILLA
EX CONCEJAL DE OSORNO.

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Crónica de un Proyecto Fracasado.