Publicado en: sáb, Nov 24th, 2018

Ni hermano mapuche… ni valiente weichafe

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Hay verdades que son extremadamente incomodas y que nadie quisiera asumir pero que hoy son parte de nuestra sociedad y de una discusión hipócrita  que con falso romanticismo  intenta validar o quizá justificar como “buenos”  principios y valores surgidos de la televisión,  de la copia feliz de otros edenes, de ideologías fracasadas, de sueños incumplidos, de porfías intransables.

Falsos valores y principios que esconden intereses particulares de muy pequeños grupos y que son  muy distintos a los que se muestran  públicamente  para la galería pero cuya fachada  se utiliza para el control de masas, para la exacerbación de la ignorancia, para la falta de racionalidad y para el impulso del odio, para el control de la opinión pública.  Todas herramienta transitoria de cohesión social y propaganda política al más puro estilo de los años 70. Es claro al parecer tras de ello se esconden los mismos ideólogos.

Frente a estas suertes de hipocresías valóricas caen una serie de cuestionamientos que NO SE PUEDEN HACER PUBLICAMENTE  sin ser sacrificados en la hoguera, apiedrados en la plaza o FUNADOS en las redes sociales.

Batallas ideológicas tan burdas, tan sin sustento, tan faltas de verdad, tan falsas que solo pueden ser defendidas  con la molotov, la piedra, el palo, el garabato, el corte de transito, la barricada, el ataque selectivo y la denostación publica y promovidas mediante la instauración de terror como elemento de promoción.

Por simple miedo una gran cantidad de chilenos, la mayoría,  no puede hablar del ADN masculino de Daniela Vega que la convierte naturalmente en hombre. De la libertad por causa humanitarias de los presos de Punta Peuco. Del Aborto. De la adopción de menores por parte de minorías sexuales. Del rodeo Chileno como tradición huasa. De lo funesto del Gobierno de Salvador Allende. Del fracaso histórico del comunismo y el socialismo a nivel mundial. De la corrupción en el Gobierno de Michelle Bachelet. Y otros tantos temas que seguramente servirán para empapelar a chuchadas a quien escribe o menciona esta REFLEXION PERSONAL realizada en democracia.  ¿ Frente a estos temas de discusión publica ha visto usted a sociólogos, siquiatras, médicos de jerarquía, abogados de trayectorias, filósofos u otros creadores de pensamiento ?. La verdad es que no. No participan de la discusión por lo mismo. ¿Cómo enfrentar a una minoría rabiosa y odiosa cuyo argumentos más sutil es el “combo en el hocico”?. Sin embargo esa minoría sigue avanzando frente a la actitud pusilánime de una sociedad que se deja aplastar.

En ese ámbito de situaciones cae la muerte de Camilo Catrillanca, un ciudadano chileno que tenia efectivamente antecedentes por receptación,  que casualmente andaba en un tractor  que se cruza en una persecución policial y que resulta muerto en medio de fuego cruzado y en un intercambio de disparos entre delincuentes comunes o terroristas y agentes de la policía chilena.

Sin embargo a este hecho delictual se le ha dado una connotación política exageradamente abultada. Se ha instrumentalizado.  Se ha sobredimensionado y se ha utilizado para atacar al gobierno de turno. Los activistas políticos que se esconde tras un falso sentimiento mapuche han tildado de WEICHAFE  a un ciudadano chileno. Weichafe significa guerrero. Y en la guerra los guerreros mueren. Entonces definamos: ¿ Estamos o no estamos en guerra ? Porque en la guerra los guerrero mueren y las víctimas inocentes también. Dos ancianos como los Luchsinger-Mackay mueren y uno de los valientes weichafes  condenado  se convierten en brujo  al interior de la cárcel para llorar y pedir  que le respeten sus actividades religiosas,  mientras sus partidarios  se toman la Catedral de Osorno para exigir libertad religiosa  para el weichafe. La misma libertad religiosa que ellos no respetan ni valoran en otros.

Los mismo valiente weichafes involucrados como autores en el  caso Luchsinger-Mackay prefieren esconderse cobardemente  y callarse mientras la Machi emblemática del sector Francisca Linconao es expuesta a la cárcel como autora de un crimen que no cometió. No. Estos weichafes modernos no tienen nada de weichafes . Son llorones y cobardes. Atacan en manada, con rostros cubiertos, en emboscadas,  con hachas y a mansalva, sus víctimas son preferentemente ancianos, mujeres y niños; Sus víctimas son cuidadores de pequeñas parcelas, pequeños y humildes parceleros, incluso hermanos evangélicos que están en sus cultos a quienes rocían con bencina y le queman sus iglesias. Y ni hablar de utilizar a niños a la cabeza de sus marchas de provocación para victimizarlo en medios de gases lacrimógenos. Se esconden tras los niños, utilizan a sus propios hijos. Valientes weichafes. Son la deshonra del pueblo mapuche y una falta de respeto a sus propios Loncos. ¿O quieren elegir Loncos democráticamente ?

¿ Cree usted que esta guerra la dan para defender al pueblo mapuche? NO.

Hay más de 2500 ataques registrados en la Araucanía y cuyas víctimas son principalmente pequeños parceleros, pequeños empresarios madereros, pequeños empresarios turísticos y hoteleros, pequeños, pequeños y pequeños y algunos medianos.  A los grandes no los toca nadie y cuando de vez en cuando son atacados aparecen en los canales nacionales pero las víctimas son siempre contratista que lo pierden todo. Y los pequeños parceleros acorralados por los valientes weichafes se ven obligado a venderle a los grande empresarios. ¿ Para quienes trabajan entonces estos valientes weichafes ? Todas sus acciones terminan afectando a sus propios hermanos y vecinos y enriqueciendo aun mas a los grandes empresarios y los peor es que ellos lo saben, la izquierda lo sabe, el parlamento lo sabe. ¿ Están defendiendo la causa mapuche ? Solo en apariencia o con convicción de intereses.   Nada tan grave como para solucionarlo que con un par de millones de dólares. Hasta ahí llega la convicción de los que manejan el conflicto. ¿ O usted cree que Aucan Wilcaman vive de la venta de piñones ? Política sucia y dinero mal habido. En el gobierno anterior se les calmaba con un par de proyectos FOSIS . Ahora quieren más: La remoción de un ministro.  La construcción de una oposición fuerte a Sebastián Piñera que les permita negociar. El portazo en la cara a un Presidente que tuvo los pantalones para visitar al padre de Carrillanca y que les sirve de triunfo comunicacional.

Porque si de verdad les interesara la causa mapuche hace rato que los valientes weichafes y el autoproclamado pueblo mapuche hubiese marchado con el mismo ahínco, la misma fuerza, la misma energía y el mismo despliegue  mediático y político para que se esclarezca el caso del mapuche  Jose Gerardo Huenante Huenante  desaparecido el  3 de septiembre de 2005 convirtiéndose en el primer detenido desaparecido de la democracia. Pero, claro, la lucha del pueblo mapuches es política, parcial e interesada y Jose Huenante solo un “indio” mas.

Un “indio” para nada funcional a la causa política y económica  de estrategia sesentera que intenta levantar banderas con la complicidad de una sociedad  que prefiere mirar para otro lado y hacer gárgaras en apoyo  a este  grupo de desalmados  que definitivamente no son ni valientes ni mucho menos mis hermanos mapuches.

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