Published On: Jue, Feb 8th, 2018

Pena de ¿ Muerte, de castigo o de venganza ?

Share This
Tags

Durante el gobierno de Ricardo Lagos, el 28 mayo del 2001 es promulgada la Ley Nº 19.734, que deroga la pena de muerte en Chile, siendo modificada la palabra “muerte” por “presidio perpetuo calificado”, es decir, cuarenta años de privación de libertad efectiva sin derecho a libertad condicional. Aunque hubo detractores y partidarios, pasamos a formar parte de la llamada Convención Americana de los Derechos Humanos o Pacto de San José, que nos obliga como país participante de este a abolir la pena de muerte (excepto en tiempos de guerra, mediante justicia militar). Al leer el Pacto de San José, es obligatoriedad de los países miembros de este de resguardar la vida de los habitantes de cada país participante; pero me cuestiono, entonces ¿quién defiende a los niños, jóvenes, adultos y personas mayores de asesinos, violadores, secuestradores y delincuentes?

Cada cierto tiempo esta ley ya abolida sale a colación, un grupo de honorables proponen una consulta ciudadana para volver con la pena de muerte, algunos han puesto el grito en el cielo, han rasgado vestiduras, la pregunta es. ¿Y si alguien asesinara a tu hijo, violaran a tu pequeña hija hasta matarla, o le hiciera daño mortal a tu sobrino regalón o a algún ser querido ¿lo perdonarías tan fácilmente, sabiendo que es un peligro para la sociedad?, dejarías que el Estado hiciera justicia, que castigara al culpable, sabiendo que muchas veces la justicia es ciega, sorda y muda, que no siempre son castigados los culpables, que muchas veces salen con libertad y siguen delinquiendo una y otra vez, ya que los vacíos legales les permite a sus defensores conseguirles la tan anhelada libertad, Es aquí donde debemos ser empáticos y ponernos en los zapatos de quienes sufren.

Esta vez una pequeña de casi 2 años, fue horriblemente asesinada por su progenitor. Y es en este punto donde cuestiono la justicia chilena, ya que desde que detienen al delincuente lo protegen para que la multitud no lo castigue, ya que, dicho sea de paso, si alguien toca o castiga a ese imputado se verá envuelto en serios problemas ya que puede pasar a ser otro delincuente, por tratar de resolver el problema o hacer justicia con sus propias manos. El delincuente o imputado es resguardado, alimentado, cobijado, protegido, defendido por un abogado y todo esto facturado y cancelado por el estado de Chile, quien a su vez también es la contraparte del futuro juicio.  Cabe mencionar que en muchos casos los homicidas o infractores quedan libres, porque el abogado defensor realizó bien su defensoría y usó todos los argumentos, buscó hasta el último detalle para lograr dejar libre del castigo que le correspondía a su cliente.

Tristeza, rabia, pena, dolor, angustia son algunos sentimientos que por estos días nos acompañan al ver o leer al respecto de la pequeña Sophie. Se habla de que ambos progenitores son culpables, se exige pena de muerte, otros dicen que bajo ningún concepto se realice este castigo. Yo me pregunto, ¿cuántas Sophias más veremos asesinadas? ¿Cuántas más violadas hasta morir debemos ver para que nuestras autoridades reaccionen y se proteja la vida de verdad y no bajo la mentira de un convenio que, más que proteger la vida, pareciera respaldar a delincuentes?

Creo que es hora de comenzar a limpiar la casa de quitar la inseguridad en la que vivimos, las rejas cubren nuestras ventanas, el miedo nos aborda cada día, ya que la delincuencia sabe que el estado los protege, asesora, alimenta y en las cárceles son resguardados día y noche, a costa del bolsillo de todos los habitantes del país. Es hora de perder el miedo y exigir seguridad para quienes hacen día a día este un país próspero, poder salir a las calles sin temor de ser asaltados, o de que se sigan cometiendo horrendos crímenes en contra de pequeños indefensos , que la delincuencia reciba los castigos que se merecen, que la llamada inserción de reos sea real, que sean ellos mismos quienes trabajen desde la cárcel para costear parte de los gastos que generan, que la cárcel no sea solo un paso más,  que la pena de muerte sea parte de nuestra legislación en esos casos horrendos de conmoción nacional, ya que esos enfermos no cambiarán bajo ninguna terapia. Necesitamos urgentemente resguardar la vida de los más pequeños, de quienes son el futuro del país, y no quedarnos con globos blancos y oraciones en forma de protesta…

Artículo escrito por
Rossana Casas Peña
Periomamista Semanario Local.
Una mezcla loca entre Mamá y Periodista Ciudadana

El Banner no pudo ser cargado

El Banner no pudo ser cargado

About the Author

-

El Banner no pudo ser cargado

Pena de ¿ Muerte, de castigo o de venganza ?