Published On: Vie, Abr 1st, 2016

El río siempre vuelve a su cauce

Share This
Tags

tierra

Fue un día como cualquier otro, en la noche algo de viento y los cielos se nublaron, truenos y relámpagos irrumpieron con sus ruidos y luz, luego la lluvia comenzó a cubrir la cuidad, algunos sectores quedaron sin electricidad y a pesar que desde los servicios de meteorología habían advertido de un núcleo frio en altura, autoridades y población en general pensaron que sería algo leve como suele suceder en la región.

A la mañana siguiente la novedad fue visitar el rio que después de muchos años de estar sólo cubierto de polvo y basura, volvía a cobrar vida, con el correr de las horas se fue advirtiendo que sería una jornada algo complicada, la lluvia volvió a cubrir la ciudad y la catástrofe se dejó caer sobre esta hermosa zona, por la quebrada de Paipote bajó gran cantidad de agua, lodo y basura que, con mucha fuerza, fue arrasando y arrastrando lo que encontró en su camino , esta mezcla corrió por calle Los Carrera y por Avenida Copayapu.

Autos, camiones, casas, animales, familias enteras fueron víctimas en esta pesadilla; villas, poblaciones completas quedaron anegadas, aisladas, sin luz, agua ni comunicaciones. Las pocas zonas destinadas a la agricultura habían quedado sepultadas bajo el barro y la greda, hasta el primer piso del hospital colapsó, el desastre era a nivel de la comuna, Tierra Amarilla, Paipote, Copiapó, Caldera.

Las regiones de Antofagasta, Atacama y Coquimbo fueron afectadas con este frente de mal tiempo. Los medios de comunicación informaban del desastre, el país entero comenzó a actuar, como suele suceder en Chile, comenzaban a realizarse campañas para ir en ayuda de los hermanos del norte, del gobierno de decretaba zona de excepción constitucional, los militares se hacían cargo de la zona, se instauraba toque de queda, escuelas eran habilitadas como albergues, muchos pobladores se vieron en la necesidad de tener que armar campamentos en los cerros aledaños a sus casas. Durante el día, familiares, amigos, vecinos, comenzaban codo a codo a trabajar para limpiar la ciudad que había quedado cubierta de barro, en otros sectores que no fueron tan afectados se fue reuniendo la ayuda, como así se fueron organizando para dar apoyo a toda esa gente que había sufrido, las diferentes instituciones de orden y seguridad trabajaban ayudando en el traslado, orden y seguridad de la población.

Desde el nivel central llegaban a los diferentes servicios públicos, refuerzos, personas que venían en apoyo, a tratar de llevar a cabo una tarea de organizar, reconstruir, dejar funcionando una zona de nuestro país que estaba devastada.

En esta caótica situación se armaron peleas discusiones, cuando los afectados y los que no pedían algún tipo de ayuda, lamentablemente hubo gente que se aprovechó como suele pasar en estas situaciones y recibieron ayuda, como otras personas que si lo necesitaban tal vez no la recibieron, como otros por sus propios medios dieron solución a sus problemas.

Ha pasado un año y la región aún no ha logrado levantarse, la economía local se ha visto perjudicada. Por los valores del cobre, las empresas mineras han bajado su producción y a la vez los despidos y la baja de sueldos para sus trabajadores ha sido inminente, la gente de este rubro en su mayoría ha tenido que readecuar su economía y acostumbrarse a nuevos estándares de vida.

El comercio local también se ha visto perjudicado, muchos locales, sobre todo del centro de la cuidad, han cerrado sus puertas y otros de a poco se han reorganizado y han vuelto a trabajar. La zona destinada a la agricultura con paso muy lento ha vuelto a dar frutos, ellos han luchado con el barro, greda y la escases de agua, pero así de a poco los frutos van llegando a la mesa.

Cuando sucedió este desastre muchos se acordaron del Padre Negro y su historia, del famoso cerro de la cruz, de aquella historia sabida por los copiapinos , un desastre de la naturaleza que había sido predicha por El, pero como era una historia contada a lo largo del tiempo y en las tertulias de antaño, se fue modificando , pues bien esta historia fue real y alrededor de 70 años atrás Copiapó se inundó , y los habitantes se salvaron gracias a las advertencias de aquel padre protector, en el pueblo san Fernando que fue el más afectado las viñas y los sitios destinados en aquellos años para la siembra quedaron sumidos en el agua.

Sitios que ahora son ocupados por villas y poblaciones, departamentos donde los árboles y siembras fueron reemplazados casi en su totalidad por casas y calles pavimentadas. Con el aumento de la población se ha construido en lugares no aptos , y aquí la autoridad y el poder económico han pecado y han dado luz verde a la habitabilidad de sectores que deberían seguir siendo terrenos dedicados a la agricultura, o simplemente terrenos dedicados a la conservación del medio ambiente .

Los microbasurales causaron gran estrago y fueron parte del aluvión, pero algunas personas no aprenden y siguen botando basura en cualquier parte, y si bien es cierto la cuidad solo está operativa , falta crear alianzas entre el gobierno regional , municipio, instituciones públicas y la ciudadanía para poder retirar los escombros y en forma ordenada ir limpiando en forma concreta la ciudad.

En el afán de ahorrar en obras viales, y querer unir diferentes puntos de la ciudad, se creó un baden o paso para unir el Palomar con Luis Flores, paso que quedo inutilizable al volver el rio, dejo de ser útil y obviamente la carpeta asfáltica desapareció, por suerte para los habitantes de este sector el agua no logro salir y afectar a las casas aledañas, espero que con el tiempo puedan construir un puente en estos pasos.

Las compañías mineras por su parte también aportaron en este desastre, interviniendo el recuerdo por donde alguna vez paso el rio que le diera el nombre a la cuidad, ocupando sus aguas y sin piedad utilizando hasta sus últimas gotas, estas empresas se caracterizan por arrasar todo a su paso , y si bien es cierto generan trabajo , la gran mayoría de las utilidades no se quedan en la zona, debiera ser un compromiso que estas desarrollen programas y aportes concretos a la ciudad y a sus habitantes.

Así como hijos de Atacama se vieron en la necesidad de abandonar la zona por mejores perspectivas de vida , están los otros que decidieron quedarse y luchar , pero esta lucha ha sido muy complicada, ya que desde el gobierno no ha habido grandes avances ni apoyo, los bonos ofrecidos fueron olvidados en algún papeleo, los funcionarios públicos han decidido paralizar, protestar ,exigiendo el cumplimiento de estos. Los robos han aumentado, por lo que la población se ha visto en la necesidad de enrejar sus casas y negocios, pero a pesar de todas estas complicaciones los herederos de esta ciudad minera quieren emerger y volver a ser una ciudad pujante.

Somos ingenieros de nuestras propias desgracias, la naturaleza más tarde que temprano nos cobra lo bien o lo mal que nos portamos con ella , el tiempo ha transcurrido y en forma muy lenta Copiapó y sus alrededores vuelven a tomar forma de ciudad, seguramente pasaran años para volver a ser la ciudad emergente ,de lo sucedido hay que sacar lecciones y trabajar en lo que se estaba equivocado, y nunca olvidar que el rio siempre vuelve a su cauce.

Columna escrita por R.C.
Periomamista de semanario local
Una mezcla loca entre mamá y periodista ciudadana

About the Author

- Para mayor información sobre este articulo recomendamos contactarse con Claudio Ojeda S. - Fono 987762086 - semanariolocal@gmail.com - Código Postal 5290231 - Edificio S - Depto 103 - Osorno - Chile /// Semanario Local es un Medio de Comunicación Social reconocido por el Estado de Chile y sujeto a las normas y Ley de Prensa 19.733. Esta información cuenta con respaldo legal y no puede ser modificada ni alterada en ninguna de sus formas. El material publicado está exento de Derechos de Autor y es de Libre Uso.

El río siempre vuelve a su cauce